LO QUE TODO EMPRENDEDOR DEBERÍA SABER SOBRE SUS OBLIGACIONES

 



Cuando una persona natural, decide iniciar un negocio o emprendimiento, generalmente el tema tributario no es considerado con seriedad o en toda su dimensión.

 Es solo cuando el negocio comienza a dar resultados económicos, el emprendedor se da cuenta de que necesita crecer, afianzarse, buscar otras opciones de negocios, nuevas líneas de intercambio y distribución, etc. Así comienza a entablar relaciones con instituciones financieras, clientes o proveedores formales; y es cuando percibe que su inicio de manera informal, requiere un cambio profundo, si desea crecer, progresar y afianzarse.

En este punto, al entablar relaciones comerciales con algunos clientes o proveedores formales, estos comienzan a exigir la emisión de facturas fiscales, por ejemplo, que su actividad esté respaldada bien como una firma personal o una empresa, por otro lado, cuando su movimiento bancario comienza a crecer, las instituciones financieras, como es natural, comienzan a ofrecer otros servicios como por ejemplo los créditos bancarios, entre otros.




Es allí cuando el emprendedor entiende de que la manera como venía desarrollando su actividad o negocio funcionó hasta un punto, pero ahora requerirá de realizar grandes cambios para poder seguir creciendo y mantenerse en el tiempo.


Estos cambios, aparte de los beneficios que va a arrojar, también vendrá acompañado de obligaciones, las cuales deberá cumplir si desea escalar y obtener más ingresos y beneficios. Y allí aparecen elementos tales como: llevar una contabilidad formal contratando a un contador público, economista o administrador comercial, comenzará a tener relaciones con entes como las alcaldías, Banavih, Seguro Social, etc. y finalmente, el más temido por todos EL SENIAT.   


Entender esto por parte del emprendedor, es clave, para poder seguir operando y saber que como comerciante, además de los derechos que su actividad le otorga, esta también le va a exigir deberes. 





RIESGOS A LOS QUE ESTÁ EXPUESTO UN EMPRENDEDOR


Sin duda el riesgo tributario, es el más alto al que está expuesto un emprendedor. Muchas personas piensan que por tener un negocio que se maneja desde casa, está exento de obligaciones tributarias; pero cuidado allí el riesgo es mayor, ya que, por ejemplo, al no tener registrada una empresa que formalice su emprendimiento, ante un litigio con la Administración Tributaria, deberá responder con sus propiedades (vehículo, casa, activos personales, etc.), por el contrario, si es una empresa, entonces el patrimonio de esta última será la que responda ante cualquier querella con la Administración Tributaria y ante terceros.    

Por ello, en otros artículos, hemos hecho énfasis en que es necesario, al iniciar un negocio, contar con todos los elementos legales que este exige, tales como llevar la contabilidad al día, inscribirse ante los diferentes entes gubernamentales, cumplir con las declaraciones de impuestos, tanto municipales como nacionales, etc.  Sigue siendo común el ignorar estas recomendaciones cuando se decide formalizar el emprendimiento, especialmente por la percepción que se tiene sobre los entes reguladores, sin embargo, y como dice el dicho, no es lo mismo invocar al Diablo que verlo llegar, y solo cuando recibe la notificación por parte de alguno de estos entes para comparecer, es cuando comienzan a buscar asesorías y consejos que a la postre no servirán de mucho si la actividad iniciada no se enmarcó dentro de las buenas prácticas y costumbres que exigen las leyes.

Así que si eres un emprendedor que va a iniciar de manera formal tu negocio, el mejor consejo que puedes recibir, es que busques la asesoría de profesionales en el área contable y tributaria, así tendrás por lo menos la certeza de que tu empresa arrancó con buen pie y no improvisando, ya que esta práctica te podría resultar cara, en virtud de que las sanciones, por su cuantía, podrían fácilmente confiscar tu negocio o en el peor de los casos comprometer tu patrimonio personal.


Este artículo no puede ser considerado como asesoría, pero si tienes dudas en relación al tema, puedes consultarnos en el espacio de comentarios.  



      

    

     

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